Ruben Muñoz Abril
Mar del Plata
Argentina

nformartemarplatense@uolsinectis.com.ar

OLEOS

Clik en las imagenes para agrandar

Ruben Muñoz Abril

Nació en Lujan (Pcia. De Buenos Aires)
Radicado en Mar del Plata desde 1968, pasa por distintos talleres locales de dibujo y pintura, donde perfecciona su formación hasta entonces autodidacta.

Desde 1975 viene participando en distintos salones Regionales y Nacionales. Obteniendo distinciones como:
1994 Mención XI Salón Nacional de Artes Plásticas Azul
1988 1er Premio XII Salón Mar y sierras Tandil
1981 1er Premio II Salón Club Español M d P
1981 1er Premio XII Salón Tout Petit de Tandil
1979 2do Premio XXX Salón de Ayacucho

Es invitado a participar en numerosas muestras colectivas:
Museo Juan Carlos Castagnino de mar del Plata 1982
Salón Municipal de Bellas Artes, Cañada de Gómez, Sta Fe
Museo de Bellas Artes, Pergamino, Bs. As.
II Salón de Bellas Artes Vidal, Bs. As.
Muestra Asoc. Cultural Ameghino, Lujan, Bs. As.
Salón Cultural San Carlos de Bariloche, Río negro
Mar del Plata y el Arte, Museo Castagnino, M d P
Sala de Arte Diario Clarín, Mar del Plata

En la actividad de muralista ejecuta varias obras, destacándose su intervención en el Encuentro Nacional de Gral. Acha, Pcia. de La Pampa, en cuya realización participa su hermano Horacio Muñoz, y en un reciente encuentro “Segunda Jornada Mundial de Arte Publico y Muralismo” desarrollado e Mar del Plata, formando equipo con los artistas Julio Fonzo y Carlos Bertelli.

A partir de 1997 es creador y editor de la revista “InformArte Marplatense” dedicada al movimiento artístico local y de la zona.

Rubén Muñoz Abril nos propone un recorrido “de norte a sur” que es, en su paleta, un dialogo permanente entre la obra y el espectador. El artista no se conforma solo con reflejar el paisaje, sino que interviene sobre el con la sutileza de un tenue rayo de luz para destacar un acento y, quizás sin proponérselo, conformar una historia. Casi no hay figuras humanas en las pinturas y, cuando las hay, son apenas un color que se confunde con el paisaje. Sin embargo, la presencia del hombre es constante, testimoniada a través de sus construcciones i sus objetos. Presencia de un ser humano que se integra al paisaje respetuosamente, se a través de un cacharro de barro o un villerio. Así, un rancho, una barca o un sulky aparecen en una geografía muy nuestra, muy argentina y, aunque abandonados en la playa o a la vera del camino, son testimonio de la ruda labor del mar o del campo. Pero ellos no conforman solo un elemento mas de la imagen, sino que cargan en si mismos la sugerencia de una historia, de un instante particular y único que el trazo del artista registra para siempre. Es entonces cuando ese trazo profundo de Muñoz Abril se enriquece con la interpretación del espectador, que da a las imágenes la entidad de un rico entramado de sentimientos. Sus pinturas nos remiten a una experiencia que enaltece e ilumina nuestra sensibilidad.

Julio Neveleff